Cirugía Oral y Maxilofacial

La Cirugía Oral y Maxilofacial es un procedimiento quirúrgico que se utiliza para corregir una amplia cantidad de enfermedades, lesiones y defectos, tanto en la cabeza, como en el cuello, la cara, las mandíbulas y los tejidos duros y blandos de la región oral y maxilofacial. Se trata de una especialidad quirúrgica reconocida en forma internacional.

En los Estados Unidos es una de las especialidades reconocidas por la American Dental Association (ADA), no obstante, existen programas de formación en las escuelas tanto de Medicina como de Odontología. 
Los cirujanos orales y maxilofaciales son por lo general inicialmente calificados en odontología y han recibido una formación quirúrgica adicional.

En cualquier caso, todos los cirujanos orales y maxilofaciales deben obtener un grado en odontología (BDS, BDent, DDS, o DMD, o su equivalente) antes de poder comenzar el entrenamiento de Residencia en Cirugía Oral y Maxilofacial.

La certificación es otorgada por la American Board of Oral and Maxillofacial Surgery -ABOMS- (Junta Americana de Cirugía Oral y Maxilofacial, en español) que está compuesta por 8 miembros, y tiene su sede en la ciudad de Chicago, ILL. Está reconocida y aprobada por el Consejo de Educación Dental (CDE, por sus siglas en inglés) de la ADA. Además de un título de posgrado en odontología, deben completar un programa de residencia quirúrgica de cuatro a seis años, obteniendo a la vez un título de médico y la certificación en cirugía oral y maxilofacial.

Tipos de Cirugía Oral y Maxilofacial

La cirugía dental, oral o bucal y maxilofacial actúa en los procedimientos quirúrgicos que se practican en la zona de la cabeza, cara y cuello. Los cirujanos orales y maxilofaciales se especializan en la realización de la cirugía en los tejidos blandos y duros de estas zonas del cuerpo, que incluyen la boca, los dientes y las mandíbulas. Existen distintos tipos de intervenciones quirúrgicas orales y maxilofaciales, destinadas a tratar una amplia gama de condiciones y los síntomas, como dientes retenidos, lesiones faciales y deformidades, mandíbulas mal alineadas, articulación temporo- mandibular (ATM), los trastornos de la apnea del sueño, y los cánceres orales. Los procedimientos incluyen, pero no se limitan, a la extracción de dientes, cirugía reconstructiva y estética y los implantes dentales.

Sedación Odontológica

Mucho ha variado la práctica anestésica desde los tiempos del odontólogo americano Horace Wells quien fue el primer odontólogo en usar anestesia para una extracción en 1846, mediante la aplicación de óxido de nitrógeno (también conocido como “gas de la risa”). En la actualidad la anestesiología es una ciencia que ayuda a llevar a cabo operaciones, que de otro modo no podrían ser posibles

La práctica odontológica en todas sus especialidades, necesitan el auxilio de la sedación. Muchas veces, no tanto por evitar dolores, sino por causas inherentes al paciente como la existencia de traumas provocados por experiencias pasadas, que de otro modo no podrían ser asistidos. Todo odontólogo que desea realizar algún tipo de intervención bajo anestesia general, debe tener la información adecuada sobre la evaluación pre-anestésica, técnica, drogas y los procedimientos que le serán aplicados a su paciente por el médico anestesiólogo, de esta manera, podrá integrarse completamente al procedimiento y realizará un tratamiento odontológico con la celeridad y la precisión que requiere esta condición bajo la cual se encuentra su paciente.

Los cirujanos dentales orales y maxilofaciales están entrenados en el uso de la anestesia, por lo que a menudo se pueden realizar procedimientos en sus propios consultorios en lugar de tener que hacerlos en un hospital. Eso puede disminuir los costos y aumentar la eficiencia del procedimiento, por los tiempos y la comodidad del paciente.

Por último, la sedación se podría definir como un estado inducido por un fármaco o fármacos, en el cual el paciente presenta variación en su nivel de consciencia. Esta variación va: desde una leve depresión del nivel de consciencia, en la cual el paciente está somnoliento pero responde a órdenes, conservando los reflejos de protección de la vía aérea,  hasta una depresión intensa de su nivel de consciencia, en la cual el paciente no responde incluso a estímulos dolorosos. Los reflejos de protección pueden estar presentes o no, esto dependerá si se trata de una sedación superficial, también llamada consciente o si se trata de una sedación profunda. Virtualmente no existe diferencia entre la sedación profunda y la anestesia general superficial.

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